Un lugar sin tema definido donde tienen lugar todo tipo de pensamientos, delirios y sentimientos. Un lugar sin trascendencia en el que nada parece venir a cuento y todo tiene cabida. Un lugar donde dejar volar la imaginación. Un lugar donde la gravedad es limitada.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Fotos varias

Aquí van unas cuantas fotos que hice para probar mi nueva cámara.

Las primeras muestran el cielo, por la mañana (no puedo llamarlo amanecer, hace mucho que no me levanto a tiempo de ver uno de esos) y al atardecer. Me encanta dirigir la vista al cielo y ser eso lo único que puedo ver.






Aquí unas fotos de naturaleza, me encanta el detalle de la telaraña en la rosa.


Ésta no pensé que fuera a salir bien, teniendo en cuenta que el objetivo estaba casi metido en mi ojo, simplemente se me ocurrió apuntarme de muy cerca; no pensé que plasmaría tantos detalles del iris, ni las pestañas reflejadas en él (ni mi piel granulosa...).


Y por último, siempre quise fotografiar una vela...

miércoles, 7 de diciembre de 2011

............................................................No te detengas........................................................

 

 No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

Walt Whitman

domingo, 4 de diciembre de 2011

Llamadme sensiblona...

... pero hoy he visto este video y me he echado a llorar.

Cuando llevas toda tu vida en la misma ciudad, donde lo más parecido a la naturaleza que ves es el cesped en que orina tu perra por las mañanas, donde lo único que ves en el cielo es el lucero del alba cuando no te lo impide algún edificio de ocho o más pisos, donde el aire huele a polución y donde no se conoce el silencio, ves esto, y te das cuenta de que el mundo que no conoces es realmente hermoso, y de la manía que tenemos los seres humanos de talar, allanar y asfaltar, de construir en altura e iluminar en exceso, de modificar el mundo a nuestro antojo creyéndonos sus dueños; este maravilloso vídeo debería servirnos para conocer nuestro verdadero lugar dentro de él.


Para un auténtico disfrute, recomiendo encarecidamente verlo en youtube en pantalla completa.

Pelotas

 Y no de las que botan.


Y es que creo que soy una persona demasiado idealista; no soporto las injusticias y este tipo de persona me causa una terible aversión. 

No soporto que los cuatro pringados de turno nos comamos el trabajo de esta gente que, si además pretenden con esto ascender (los trepas), se ven ya un escalón por encima de tí (o en otro piso).Y es que lo más común es que no hagan bien su trabajo. Supongo que lamer culos debe de ser agotador, pero que reserven un poco de esa energía  que derrochan en chistes baratos y palmaditas a los jefes para ejercer las funciones que aparecen en su contrato.

Tampoco soporto a los jefes que toleran este comportamiento, y mucho menos a los que lo disfrutan y fomentan. 

Como diría el Tio la Vara, tanta culpa tiene el que lo hace como el que lo ríe.