¿Por qué a la gente le cuesta tanto apreciar el silencio? En serio, no tiene nada de malo. No es necesario rellenar cada segundo de cada día con palabras, más si son palabras huecas que solo buscan acabar con él para evitar incomodidades. Parece que siempre es incómodo, pero para mí no tiene nada de malo. En ocasiones las conversaciones me agotan, aun cuando no participe en ellas. El simple hecho de oírlas sin poder desconectar me satura.
¿Y qué hay de la gente introvertida? ¿Porque a la gente le molesta tanto una persona así? Salvo con algunas personas y en algunas situaciones, me gusta más estar en mi mundo interior que participar en el que me rodea. Generalmente la gente no comprende que a una persona no le guste relacionarse con los demás tooodo el tiempo y piensan de ella que es una borde, una antipática, una aburrida... En mi caso hay personas con las que conecto enseguida, otras con las que me lleva un tiempo tomar confianza y un tercer tipo de personas con las que no llego a conectar nunca. A esto hay que sumarle mi incapacidad para fingir afecto. Si alguien me cae mal no puedo (ni intento) fingir lo contrario. No lo considero algo malo, creo que el mundo sería un lugar más sencillo sin tanta hipocresía y falsedad. No obstante, la mayoría de gente parece preferir ser tratada con cierta dosis de ambas. No digo que nos tiremos de los pelos si no congeniamos, ante todo soy muy educada y no le faltaré el respeto a nadie, pero no esperes que te pregunte por tu vida ni me interese por ti y por tus quehaceres si no lo siento así solo porque sea socialmente lo correcto. Personalmente combino timidez e introversión y desconozco en qué grado me afecta cada una. A veces no hablo porque me da vergüenza, otras porque simplemente no quiero hablar.
¿Cuál de las dos se da más a menudo? No lo sé, supongo que se alternan y entremezclan a la perfección para hacer de mí esa chica rara que a veces no habla y a veces no calla y en ocasiones hace tonterías sin importarle nada y que a veces parece odiarnos y a veces no, y sólo a algunos de nosotros y a otros no, y en muy diversos grados, según le dé. Cuando estoy rodeada de gente que me inspira confianza puedo ser bastante habladora, cuando estoy con gente que no me da buen rollo puedo estar completamente callada durante horas. En realidad basta con que una persona de un grupo no me dé buen feeling para que no me sienta con ganas de hablar con naturalidad. Normalmente en grupos grandes no me siento cómoda. Hasta aquí lo que podría definir como timidez.
Sin embargo, independientemente de si me siento cómoda o no en una situación social, prácticamente nunca hablo de mi vida o de mis sentimientos. De nada demasiado personal. No creo que nadie de mi trabajo sepa decir tres cosas de mi vida personal. Solo la gente que es muy amiga mía podria hacerlo. ¿Qué edad tiene? ¿Qué estudia? ¿Tiene hermanos? ¿Con quién vive? ¿Tiene mascotas? ¿Qué aficiones tiene? Hay gente que enseguida se pone a hablar de su vida con total tranquilidad. El otro día le pregunté a un compañero de trabajo ¿Qué tal? La típica pregunta que busca una respuesta concreta: Bien. Él me respondió: Fatal de dinero. Ante lo cual yo pensé: demasiada información para un pregunta de cortesía.
Me cuesta abrirme a los demás, pero la gente tampoco tiene intenciones de conocer a una chica que apenas habla y que parece no tener nada que decir. Por mi parte siempre he acogido a la gente nueva o a la que por lo que fuera no estaba integrada, no sólo porque me recuerden a mí en muchos momentos, sino porque es mi forma de ser. Supongo que en el fondo estaría bien que alguien lo intentara conmigo. Aunque supongo que es más fácil y más rápido y más cómodo hablar con alguien extrovertido que comente su situación financiera sin venir a cuento y sin reparos.