¡Hola! Esta primera entrada se me ha ido un poco de las manos, quería haber contado algo sobre mí, y aunque lo hago creo que no he dicho todo lo que quería. Supongo que una vez que me pongo a escribir no soy capaz de reconducirme.
Sobre la elección del título, diré que no fue algo meditado, como la mayoría de cosas que digo/hago. Soy de ideas rápidas, de decisiones alocadas, de deseos fugaces… un día quiero ser artista y al siguiente, por poner un ejemplo de los muchos que podría utilizar para exponer mi voluntad variable, ingeniera informática. Y en esos momentos estoy absolutamente convencida de lo que quiero, lo cual, de cara al futuro, y estando ya en la veintena, me dificulta mucho las cosas.
No obstante, de algún modo, este verano logré reprimir mis vertiginosos impulsos decidiendo tomarme un año sabático para meditar. Meditar en general. Decidí que escribir sería una buena manera de hacerlo, y, animada por una amiga que tomó la iniciativa en esto de los blogs, pensé que este sería un buen medio para hacerlo, ya que me compromete a seguir escribiendo.
Y aquí estoy, tomándome un tiempo para hacerlo. Quiero llegar a conocerme un poco mejor, quiero saber a ciencia cierta qué es lo que quiero, qué es lo que siempre querré, más allá de lo que ahora me apetezca. He de reconocer que este carácter mío también tiene sus ventajas. Mis efímeras pasiones me han hecho aprender un poco de muchas cosas muy variadas. La emoción de emprender un nuevo proyecto es algo indescriptible para mí. Mirando hacia el futuro me pregunto cuántos nuevos proyectos iniciaré, qué logrará apasionarme dentro de unos años y, sobretodo, me pregunto si conseguiré centrarme en alguno de ellos por completo.
A veces mis pies tocan el suelo, pero normalmente estoy a cientos de kilómetros de la superficie terrestre. A día de hoy estoy en una etapa hipercreativa; físicamente podríais encontrarme allá por la exosfera, navegando entre polvo cósmico absorta por completo en mis pensamientos.
En esta región atmosférica, y según la wikipedia, ”las moléculas de los gases más ligeros poseen una velocidad media que les permite escapar hacia el espacio interplanetario sin que la fuerza gravitatoria de la Tierra sea suficiente para retenerlas.” Supongo que de ahí vino la idea del título, aunque primero vino ella y después, sin apenas pretenderlo, llegué a la explicación.
No he decidido ningún tema para el blog, supongo que mi estilo es más escribir lo que me apetezca cada día, lo cual puede dar lugar a una temática muy variada. Mi vida es aburrida y monótona aunque con tintes de comedia; a veces se me presentan situaciones inverosímiles dignas de película de humor; he de admitir que yo misma parezco sacada de una de ellas, lo cual me hace propensa a sufrir estos gags hilarantes en mis carnes.
Unos días pareceré una cría de cuatro años riendo de las cosas más absurdas y pueriles y otras una abuelilla maldiciendo a la juventud y a los políticos.
Unos días escribiré la biblia en verso y otros puede que tan solo relate alguna anécdota breve.
Así soy yo, y con estos párrafos os doy la bienvenida a mi blog. Espero que lo disfrutéis.
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