Lo eran. Y me ponían mala.
Esta noche he intentado luchar contra la ineptitud, la ineficacia y la tontería en general de mis superiores. De ellos y de muchos de mis compañeros.
Pero estaba destinada a perder; eran mayoría abrumadora.
Cuando tu jefe se pone en medio de tu lugar de trabajo a empujones, cuando tu encargada te manda hacer cosas que deberían estar hechas desde el día anterior, o te ordena cosas que ya están hechas, cuando no te comunica qué es lo que va a necesitar sino que espera a no tenerlo para quejarse, cuando los clientes conocen ofertas que a tí no te han comunicado,cuando te ponen a trabajar con el compañero más lento pero más pelota y por tanto quien se libra de broncas y encima tiene el valor de darte consejos sobre cómo hacer un trabajo que no sabe hacer, cuando tu compañera anterior al pelota lento va de diva y quiere que hagas la parte más engorrosa de tu trabajo y del suyo, cuando tu compañero vago y maleducado te chilla dos veces la misma cosa, cuando estás sudada, cansada y con un oído taponado y lleno de mocos, cuando al salir de ese infierno una compañera que no te cae bien y el idiota de tu jefe se te acoplan... en ese momento, sabes que eres gafe y que tu vida es una mierda.
No sé cómo no han hundido la empresa, porque son todos idiotas. Todos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario