Un lugar sin tema definido donde tienen lugar todo tipo de pensamientos, delirios y sentimientos. Un lugar sin trascendencia en el que nada parece venir a cuento y todo tiene cabida. Un lugar donde dejar volar la imaginación. Un lugar donde la gravedad es limitada.

domingo, 19 de mayo de 2013

Aburrimiento mortal

          Estoy aburrida. Muy aburrida. Y no se trata del típico aburrimiento de tarde de sábado, hace mucho que no tengo libre una de esas. Ni una de domingo. En realidad, hace mucho que no tengo una tarde libre, y cuanto más se aproxima la fecha en que debería empezar a tenerlas más me aburro. Necesito que llegue esa fecha de una maldita vez. Necesito poder sentarme en el sofá a leer, salir con mi perrita sin mirar el reloj, quedar con mi mejor amiga, ir al cine los jueves, disfrutar nuestras noches de chicas de los viernes, dormir hasta las mil. Estoy hasta las narices de mi vida, y eso que ya me he acostumbrado a que sea una mierda en casi todos los sentidos, ya ni me parece raro que alguien pueda ponerse a relatar mis miserias sin parar. Algún día me hartaré, como parece estoy haciendo, y le diré a ese amigo plasta que se vaya a su casa a contarle sus penas a su madre, o a una planta de interior o a un pez de colores, le diré a ese chico que estamos mil veces mejor de amigos que de pareja, y que regalar un puto anillo de compromiso en esa situación es nada más y nada menos que siniestro y extraño, una locura, y no una locura romántica chachi de película, sino una locura rara y no deseada, le diré a mi hermana que deje de tratarme como si fuera una paciente suya, y que me hable como le hablaría a una amiga, no como le habla a un enfermo, le diré a mi jefe que se meta sus gritos por el ojete a ver si le explota la cabeza y a mi madre que se deje ya de falsedad de mierda, y que empiece a pensar por qué no le cojo el teléfono el 80% de las veces que me llama, y por qué no me paso a comer con ella, porque debería saber por qué es.

       Y lo peor es que tengo que aguantar toda esta mierda... no puedo dejar mi trabajo porque implicarçía quedarme sin ingresos y tener que volver con mi madre, no quiero dejar mis estudios porque implicaría tener que trabajar de maestra (con suerte), no puedo (y nunca podré) librarme del todo de mi madre, y de lo demás no puedo librarme porque soy gilipollas y mi carácter de hiper-gilipollas hiper-empática incapaz de herir a nadie me lo impide, no puedo decirle a ese amigo que es un puto plasta, ni decirle a ese chico... espera, eso ya se lo he dicho, ¿en ese caso sería gritárselo? ¿ponerle un sello en la frente? ¿un tatuaje en la retina? ¿unos mariachis cantándoselo cada mañana al despertar?... que ahora estoy bien así, que como amigo me cae genial pero que como novio era un gilipollas, y que como no quiero tener a otro gilipollas más cerca no quiero volver con él.

        Cómo desearía coger un tren a cualquier lugar y marcharme de aquí sin dejar rastro. Que se jodan todos. Cada día necesito menos y a menos gente a mi alrededor. En realidad, cada día sé menos lo que necesito.

1 comentario:

  1. Estoy como tu, busca en facebook virgilio galiano ribas, si quieres, no creo que lo hagas, me siento como tu.

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