Tres horas y media de trabajo en una tarde pueden no parecer demasiadas; cualquiera diría que me quejo de vicio, que en tan poco tiempo uno no puede estresarse hasta el punto de idear variadas e innovadoras formas de matar lenta y dolorosamente con accesorios de cocina a un superior, formas dignas de aparecer en la próxima de SAW. Pero cuando oyes a tu jefe bromear sobre el mismo asunto sin gracia cincuenta veces, contar chistes sobre hamsters y preguntar una y otra vez a las mujeres de la plantilla que superan con creces la mayoría de edad si les parece atractivo Justin Bieber, no puedes sino desesperarte. Todo esto mientras intentas sin éxito desconectar de cualquier elemento ajeno a tu persona y tarea y de tu TOC-encargada, que invade sin pudor tu espacio de trabajo para hacerlo a su gusto y manía (entiendase por esto apilar objetos que estás utilizando o utilizarás en breve, y por tanto inutilizándolos, en montones que formen ángulos de 90 grados entre sí y con el resto de elementos colindantes).
Pues bien, después de imaginarme gritando a mi jefe un solemne ¡¡DIMITO!!
seguido por lo bajini de una serie inconexa de crueles aunque merecidos adjetivos calificativos a medida que abandonaba con paso decidido el local entre ahogados murmullos y tímidos aplausos, he deducido que necesitaba hablar con alguien del tema. Hastiada de llegar a casa y que nadie comprenda mi irritante situación laboral me he decidido por confiarle al todopoderoso google mi problema, y la búsqueda que mejor resumía éste era jefe incompetente (bueno, vale, admito haber introducido lo términos jefe y estúpido de manera conjunta previamente...). Me han sorprendido gratamente sus Aproximadamente 642.000 resultados. No estoy sola.Básicamente he sacado en claro una serie de acciones por parte de un jefe incompetente que lo identifican y definen como tal:
- No conoce los trabajos que se realizan por parte de sus subordinados y a menudo les exige demasiado en un tiempo imposible.
- No acepta alternativas a su modo de trabajar y exhibe su poder (los típicos porque lo digo yo).
- Compara a sus empleados, generando rivalidades y mal ambiente.
- Es caótico, no comunica adecuadamente los objetivos a lograr por parte de sus empleados.
- Se escaquea de las funciones propias de su puesto.
La frase que más me ha llamado la atención:
Un jefe incompetente es la principal causa de estrés.
Cuantísima razón.
Un jefe incompetente es la principal causa de estrés.
Cuantísima razón.
Creo que el rendimiento de una persona bajo una presión excesiva es mucho menor, yo misma he comprobado cómo a causa de los gritos y malas formas por parte de mis superiores los ingredientes se negaban a abandonar mis torpes e impacientados dedos a pesar de mis espasmódicas sacudidas y cómo reptaban juguetones y escurridizos cual lagartijas, contradiciendo las leyes de la física, por el dorso de mi mano, ante la atenta (y sospecho iracunda) mirada de mi jefe.
Para acabar dejo el enlace a una web que he encontrado con mi primera búsqueda de jefe estúpido y que trata el manejo de la ira en el trabajo, aportando una serie de situaciones en las que podemos sentirla, y nos da unas pautas para aprender a sobrellevarla.
Trabajadores asqueados del mundo, no estáis solos.
Buenas noches.

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