Y que conste que esa facilidad, por suerte, la tengo yo. La ciencia debería investigar mi cerebro, pues tiene habilidades sorprendentes como esa, o como memorizar datos absurdos que he oído de pasada, o como deducir cosas complicadas que ya han sido deducidas por alguien y por tanto no debería intentar deducir (por estimulante que resulte el reto). Tengo momentos de pensar y recordar, como anoche en el trabajo cuando surgió en la radio esta canción, pero por lo general qué fácil me resulta olvidar y sobrellevar los malos tragos...
¿Será ésta la clave de mi felicidad extrema?
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