Esta extraña y desagradable sensación que me acompaña desde hace un par de días... Desconozco sus causas exactas, pero me hace sentir desde entonces como en uno de esos días en que te quedarías debajo de las mantas hasta el siguiente amanecer, sin moverte, pues no tienes ni fuerzas, sin comer, pues no tienes ni hambre, sin hablar con nadie, por no contagiarles tu ánimo de mierda.
¿Y te pones canciones tristes para desanimarte aún más? Porque a veces, el cerebro lo pide. No me digas porqué.
ResponderEliminar¿A los humanos nos gusta ahogarnos en tristeza de vez en cuando porque sí?
Ea, ea, ya se te pasará. Este viernes te animaré, no sé cómo, pero lo lograré. ji, ji, ji.
Oh, por supuestísimo que lo hago :-D... Y para muestra mi entrada de hace un par de días, o mis entradas de hace un par de semanas xD... Nos encanta sumirnos en nuestro estado de ánimo actual, cuando deberíamos intentar buscar el mejor estado posible en cada momento.
ResponderEliminarCreo que el motivo por el cual lo hacemos es porque, principalmente cuando estamos tristes (por la necesidad de liberarnos de algún modo de ese dolor), las canciones saben expresar mejor que nosotros mismos lo que sentimos, nos identificamos con lo que dicen y al fin podemos poner en palabras todo lo que llevamos dentro de forma desordenada y a veces incomprensible, y dar nombre a lo que sentimos nos consuela en parte.
Supongo que, además, es más fácil permanecer inmóvil que afrontar un cambio, bien sea de ánimo o de cualquier parcela de nuestra vida... La inercia siempre es más cómoda.
O algo así...