No obstante, la lluvia también me produce otra serie de confusos sentimientos. Sentimientos a los que no puedo poner nombre. Creo que me hace sentir ¿sola? ¿pequeña? ¿melancólica?... Y, a la vez, me hace sentir acompañada, acompañada por algo más allá de estas paredes que me encierran y en ocasiones ahogan, algo que nos engloba a todos a la vez y que me hace sentir partícipe de lo que hay más allá de mi cuarto, de un mundo lleno de personas como yo, cada una con su vida y sus historias, personas a las que, normalmente no nos une nada, y que, días como hoy, compartimos la misma lluvia bajo nuestro cielo. Creo que, por este motivo, no me sienta bien quedarme en casa en días así. No lo tengo del todo claro, no se me da bien nombrar lo que siento, ni tan siquiera intentar entenderlo. Sólo sé que la lluvia, al igual que la noche, me encanta y entristece por igual. Padezco melancolía nocturna y melancolía por lluvia, y, cuando se dan ambas causas de mi extraña mezcolanza de sentimientos no identificados, en las noches lluviosas, mi despreocupado mundo se tambalea.
Un lugar sin tema definido donde tienen lugar todo tipo de pensamientos, delirios y sentimientos. Un lugar sin trascendencia en el que nada parece venir a cuento y todo tiene cabida. Un lugar donde dejar volar la imaginación. Un lugar donde la gravedad es limitada.
lunes, 1 de abril de 2013
Melancolía por lluvia
No obstante, la lluvia también me produce otra serie de confusos sentimientos. Sentimientos a los que no puedo poner nombre. Creo que me hace sentir ¿sola? ¿pequeña? ¿melancólica?... Y, a la vez, me hace sentir acompañada, acompañada por algo más allá de estas paredes que me encierran y en ocasiones ahogan, algo que nos engloba a todos a la vez y que me hace sentir partícipe de lo que hay más allá de mi cuarto, de un mundo lleno de personas como yo, cada una con su vida y sus historias, personas a las que, normalmente no nos une nada, y que, días como hoy, compartimos la misma lluvia bajo nuestro cielo. Creo que, por este motivo, no me sienta bien quedarme en casa en días así. No lo tengo del todo claro, no se me da bien nombrar lo que siento, ni tan siquiera intentar entenderlo. Sólo sé que la lluvia, al igual que la noche, me encanta y entristece por igual. Padezco melancolía nocturna y melancolía por lluvia, y, cuando se dan ambas causas de mi extraña mezcolanza de sentimientos no identificados, en las noches lluviosas, mi despreocupado mundo se tambalea.
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Me gusta el pensamiento.. me identifico con tus palabras!
ResponderEliminarla lluvia en si como la noche, o la Luna... son fenomenos extremadamente relacionadas con el alma...
es algo tan sublime que nos sentimos vulnerables frente a ellos.. y a mi particularmente nose si es algo
confuso lo que dire.. pero me agrada la melancolia.. me hace sentir bien! creo que aprendi a convivir...
Gracias por comentar Rodrigo. A mí también me agrada cierta dosis de melancolía de vez en cuando, es algo a lo que uno se acostumbra e incluso, a veces, necesita, para pensar y sentir lo que normalmente no se para a pensar ni sentir :)
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